La masturbación, como práctica, no se menciona explícitamente en la Biblia, lo que lleva a diferentes interpretaciones sobre si es un pecado o no. Sin embargo, hay varios versículos que muchos examinan para comprender la perspectiva bíblica sobre el tema.
1. **Mateo 5:27-28** – “Ustedes han oído que se dijo: No cometas adulterio. Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.” Este pasaje sugiere que la lujuria o el deseo sexual descontrolado puede ser considerado pecado. Algunas personas interpretan que la masturbación, que a menudo está vinculada con pensamientos lujuriosos, podría caer en esta categoría.
2. **1 Corintios 6:19-20** – “¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en ustedes y que han recibido de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren a Dios con sus cuerpos.” Este versículo incita a la reflexión sobre cómo se deben tratar los cuerpos y si la masturbación es una acción que honra a Dios.
3. **Gálatas 5:19-21** – “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia… y mandamientos similares.” Todo lo que se considera inmoral o que alimenta deseos carnales puede ser un indicador de que la actividad no es apropiada desde una perspectiva bíblica.
4. **Proverbios 4:23** – “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.” Este versículo invita a velar por los pensamientos y deseos, sugiriendo que la forma en que gestionamos nuestros pensamientos puede ser crucial en nuestra vida espiritual.
La falta de referencias directas sobre la masturbación en las Escrituras hace que el debate continúe y que las interpretaciones varíen según las diferentes tradiciones religiosas y la comprensión individual de la moralidad bíblica. Para algunos, se considera un comportamiento normal y natural, mientras que otros ven la práctica como potencialmente pecaminosa debido a los pensamientos y actitudes que pueden acompañarla.